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Definición y clasificación

La finalidad de importantes guias nacionales e internacionales

Conforme a nuestro compromiso por la excelencia y mejora continua, en NephroCare reconocemos guias internacionales y europeas, que aplicamos en nuestros procedimientos operativos y en nuestra práctica diaria.

Concretamente, basamos nuestro trabajo en las siguientes guias:

KDIGO: Guias internacionales1

Las guias o guía de práctica clínica de 2012 para la evaluación y tratamiento de la enfermedad renal crónica – elaboradas por la ogranización Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) – constituyen una actualización de las directrices o guía de la práctica clínica de 2002 sobre la evaluación, clasificación y estratificación de la enfermedad renal crónica —desarrolladas por la organización renal KDOQI—, tras una década centrados en la investigación y la práctica clínica en la ERC (Los nombres oficiales en inglés de estos documentos son: The Kidney Disease:Improving Global Outcomes (KDIGO) 2012 Clinical Practice Guideline for the Evaluation and Management of Chronic Kidney Disease (CKD) y 2002 KDOQI Clinical Practice Guidelines for Chronic Kidney Disease:Evaluation, Classification, and Stratification, respectivamente).

Este documento pretende proporcionar asesoramiento basado en la información actualizada sobre la evaluación, la gestión y el tratamiento de todos los pacientes con ERC. Concretamente, estas guias conservan la definición de la ERC pero, al mismo tiempo, presentan un marco mejorado para la clasificación de la ERC, profundizan en la detección y el pronóstico de la ERC, abordan el tratamiento de la progresión y las complicaciones de la ERC y amplían información sobre la atención continua de los pacientes con ERC: el momento de derivación al especialista, el tratamiento continuo de las personas con ERC progresiva, el momento de comienzo del tratamiento dialítico y, por último, la puesta en marcha de un programa terapéutico que incluye un tratamiento integral conservador.1

Es importante tener en cuenta que existe una estrecha vinculación y colaboración entre KDIGO y el Comité Asesor de Mejores Prácticas Renales Europeas (en inglés, ERBP), dado que muchos miembros del comité asesor de ERBP también desempeñan una función activa en KDIGO.2

Documento de consenso para la detección y tratamiento de la enfermedad renal crónica: pautas nacionales europeas de España3

Este documento ejecutivo de consenso suscrito por diez sociedades científicas implicadas en la atención a pacientes renales constituye una actualización del documento de consenso publicado en 2007. Este documento de consenso surge de la necesidad de corregir y actualizar el documento previo desarrollado en el año 2007 por la S.E.N.-SEMFyC (Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria) en materia de ERC, después de haber efectuado una amplia revisión de la bibliografía más actual y las últimas recomendaciones sobre la práctica clínica.

Este documento abarca aspectos como la definición, la epidemiología y los factores de riesgo relativos a la ERC; los criterios diagnósticos, la evaluación y los estadios de la ERC, la albuminuria y estimación de la filtración glomerular; los factores que influyen en la progresión del daño renal; los criterios de remisión de los pacientes; el seguimiento y los objetivos de control de cada especialidad; la prevención de la nefrotoxicidad; la detección del daño cardiovascular; la dieta, el estilo de vida y los tratamientos (hipertensión, dislipidemia, hiperglucemia, consumo de tabaco, obesidad, hiperuricemia, anemia, trastornos minerales y óseos); el tratamiento multidisciplinario para la atención primaria, el de otras especialidades y la nefrología; el tratamiento integral de los pacientes con ERC en hemodiálisis en la diálisis peritoneal y en los pacientes con trasplanterenal ; el tratamiento de los pacientes urémicos con cuidados paliativos.3

Las guias clínicas del NICE sobre la Enfermedad Renal Crónica: identificación precoz y tratamiento de la enfermedad renal crónica en adultos en atención primaria y secundaria: pautas nacionales europeas del Reino Unido4

Estas guias actualizan y sustituyen las directrices clínicas 73 del NICE y han sido elaboradas por el National Clinical Guideline Centre (Centro Británico sobre Directrices Clínicas), una entidad con sede en el Royal College of Physicians (el Colegio de Médicos de Gran Bretaña). Para su elaboración, este centro trabajó con un grupo para el desarrollo de directrices, conformado por profesionales sanitarios entre los que figuraban especialistas, médicos de familia y enfermeras, así como con pacientes y cuidadores y también personal técnico, encargado de revisar las pruebas científicas y de redactar las recomendaciones. Estas recomendaciones se finalizaron después de someterlas a consulta pública.4

Al margen de estas, existen más directrices nacionales y, en nuestra red, promoveremos siempre las mejores prácticas.

Definición y estadios de la ERC

El ser humano tiene aproximadamente 2 millones de nefronas que filtran, un promedio de, unos 60 ml/minuto. Por lo tanto, el ser humano alcanza una filtración glomerular total de de 120 ml/minuto. La insuficiencia renal se produce cuando la FG es inferior a 60 ml/min/1,73 m2.

Determinar  la concentración de creatinina en sangre, el sexo y la secreción tubular, entre otros factores. Es muy importante hacer hincapié en la reducción fisiológica de la función renal de en torno al 10% por cada década de vida. El riñón puede perder hasta el 50 % de su función sin que se refleje un aumento de la concentración de creatinina en sangre.

La comunidad nefrológica define la ERC como la presencia de anomalías en la estructura o en la función renal durante un período superior a 3 meses con implicancias en la salud.

Anomalías de la función renal: Disminución de la FG1

 

Disminución de la FG (<60 ml/min/1,73 m2, categorías G3a-G5 de la FG)

La insuficiencia renal crónica se define como una reducción de la filtración glomerular (FG) inferior a 60 ml/min/1.73 m2 o la presencia de daño renal durante un período de tres meses como mínimo.

El riñón desempeña muchas funciones, incluida la excretora, la endocrina y la metabólica. La función excretora, endocrina y metabólica se reduce de manera conjunta en la mayoría de los tipos de enfermedad renal crónica. La FG es uno de los componentes de la función excretora pero existe un consenso general en que constituye el mejor índice general de evaluación de la función renal. La FG se considera, en general, el mejor índice general de evaluación de la función renal.1

Para indicar la presencia de la ERC, la comunidad nefrológica ha establecido como umbral una FG <60 ml/min/1,73 m2 (categorías G3a-G5) durante un período superior a 3 meses. Una FG <60 ml/min/1,73 m2 es inferior al valor normal de un adulto joven — hombre o mujer —, establecido en aproximadamente 125 ml/min/1,73 m2.1

Anomalía de la estructura renal/ marcadores de daño renal:

  • Albuminuria (AER ≥30 mg/24 horas; ACR ≥30 mg/g (≥3 mg/mmol)
  • Anomalías en el sedimentos urinario
  • Anomalías en los electrolitos y otras anomalías por tubulopatías
  • Anomalías detectadas mediante estudios histológicos
  • Anomalías estructurales detectadas mediante técnicas diagnósticas por imagen
  • Antecedentes de trasplante de riñón1

La albuminuria

El término albuminuria hace referencia a una pérdida anormal de albúmina a través de la orina. La albúmina es un tipo de proteína plasmática que se encuentra en la orina de las personas sanas y, en el caso de los pacientes que padecen enfermedad renal, su concentración en la orina es mayor. Por distintos motivos, se está produciendo un cambio en la terminología clínica, que está centrándose más en el término albuminuria que en proteinuria. La albuminuria es un hallazgo habitual pero no uniforme en los pacientes con ERC. Constituye el marcador más precoz de las glomerulopatías, incluida la glomeruloesclerosis diabética, que normalmente aparece antes que la reducción del FG. Es un marcador de nefroesclerosis hipertensiva pero puede no ser evidente hasta después de que se produzca la reducción del FG. A menudo se suele asociar con enfermedades subyacentes como la hipertensión, la obesidad la enfermedad cardiovascular y otras en las que se desconoce la patología subyacente.1

Para indicar la presencia de la ERC, la comunidad nefrológica ha establecido como umbral una excreción de albúmina urinaria (AER) de >30 mg/24 horas durante un período superior a 3 meses.1

La insuficiencia renal crónica (IRC) se clasifica en 5 niveles ordenados por grado de intensidad o gravedad de la patología. Sus complicaciones están relacionadas con cada estadio y las recomendaciones terapéuticas se deben adaptar en función de cada estadio.1