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La trombosis de la fístula

La coagulación y la trombosis en la fístula

Normalmente, cuando nos hacemos una herida, se activa un proceso de coagulación. El cuerpo, de manera natural, utiliza las plaquetas - los denominados trombocitos - para formar capas que eviten la pérdida de sangre. Cuando este proceso se produce internamente, se lo denomina trombosis y consiste en la formación de coágulos de sangre dentro de un vaso sanguíneo, que posteriormente afecta al flujo regular de sangre en el sistema circulatorio. El mecanismo de la trombosis se puede activar mediante los llamados «mecanismos hemodinámicos», como una reducción de la velocidad de la circulación sanguínea, alteraciones de la temperatura o cambios en la tensión arterial.

El brazo de la fístula del paciente de diálisis es particularmente vulnerable a estos fenómenos por diversos motivos. Tras repetidas punciones, la fístula se vuelve sensible y delicada. Además, cuando se retira el líquido sobrante de su organismo después de cada sesión de diálisis, la concentración de células sanguíneas crece, por lo que la sangre se vuelve más espesa. En ocasiones, la tensión arterial disminuye, de forma que la velocidad de la circulación sanguínea se reduce.

Sin embargo, ¡si cuida bien el brazo de la fístula durante sus actividades diarias, puede reducir el riego de trombosis!